Normalmente la paciencia es buena. Me gusta la paciencia. Me gusta la gente paciente. Sin embargo, yo soy muy impaciente. Soy impaciente porque soy perfeccionista: en mi mundo, todo tiene que estar coordinado, todo tiene que ir bien; no rápido ni fácil. Bien. Todo tiene que acabar bien, desarrollarse con problemas o sin ellos no me importa, pero quiero que todo acabe bien. Por eso soy impaciente, porque si necesito algo para hacer otra cosa, lo necesito ya. No mañana ni pasado, ya. Ahora. Tanto si me lo tienen que traer como si lo tengo que conseguir yo. A veces esto es un problema, porque no me gustan los planes, no me gusta que mi vida está planificada, como en este momento parece ser la moda. Lo que me tenga que pasar que me pase, no quiero estar regida por unos horarios ni tener fechas límite para hacer las cosas. De hecho, odio los planes.
Violeta
No hay comentarios:
Publicar un comentario